Masacre de Adaná (1909)

La Masacre de Adaná fue la segunda serie de masacres de armenios a gran escala que estalló en el Imperio Otomano. Las atrocidades cometidas en la provincia de Adaná en abril de 1909, coincidieron con la contrarrevolución organizada por los partidarios del Sultán Abdul Hamid (Abdulhamit) II (1876 – 1909), quien se vio obligado a restaurar la Constitución Otomana como resultado de la Revolución de los Jóvenes Turcos de 1908 liderada por el Comité de Unión y Progreso (CUP).

En la próspera región que abarca el antiguo principado de Cilicia, una vez independizado el estado armenio con origen en los siglos XI y XIV, la provincia de Adaná pudo evadir las masacres de 1890. Pero en 1909 los disturbios llegaron a la ciudad de Adaná, donde se incendiaron 4.437 viviendas armenias, lo que dio como resultado la destrucción de casi la mitad de la ciudad, lo cual llevó a algunos a describir el infierno resultante como un "holocausto". Los brotes se extendieron por todo el distrito y aproximadamente 30,000 armenios fueron asesinados. Mientras que los intentos de resistencia en Adaná resultaron inútiles, y los armenios los pueblos periféricos más pequeños fueron brutalmente asesinados, dos ciudades habitadas principalmente por armenios organizaron una defensa exitosa. Hadjin (Hajen en armenio) en las montañas de Cilicia resistió un asedio, mientras que los 10,000 armenios de Dortyol (Chorkmarzban en armenio) detuvieron a 7,000 turcos que habían rodeado su ciudad y cortado el suministro de agua.

La intensidad de la “cacería” llevó al gobierno a abrir una investigación, pero por el fracaso en enjuiciar y por ende en concretar las expectativas armenias de las reformas liberales por parte del nuevo régimen, se desvaneció. Se sospechaba que los elementos reaccionarios del Imperio Otomano habían instigado las masacres para desacreditar al CUP, pero los Jóvenes Turcos también estaban implicados. La Masacre de Adaná expuso la composición gemela del Movimiento de los Jóvenes Turcos, que consistía en elementos liberales y nacionalistas radicales. También fue demostrada la convergencia de los intereses de los nacionalistas con elementos reaccionarios y conservadores del Imperio Otomano en sus políticas hacia una minoría de mentalidad progresista. Para los Jóvenes Turcos, la Masacre de Adaná demostró ser un ensayo para medir la profundidad de la animosidad turca en el Imperio Otomano hacia las minorías cristianas y para probar sus habilidades para organizar fuerzas con fines políticos. A pesar de la restauración de un gobierno constitucional, el espectro de la violencia en masa se reintrodujo como un mecanismo de poder estatal.

--Rouben Paul Adalian